Origen de la Tuna

** Recopilación  sobre el origen de “La Tuna” **

El origen de la Tuna, empieza con la formación del “Studium generale” precedente de lo que más tarde serian las Universidades, nacidos al amparo de las Escuelas Catedralicias, nos referimos a la Universidad de Palencia de 1208 y la de Salamanca, a mediados del año 1220.  Con su apertura, confluyen en Palencia y, sobre todo, en Salamanca, estudiantes de todos los reinos, convirtiéndose en los núcleos intelectuales más importantes de Europa.

Posteriormente, con la creación de otra de las Universidades históricas, la de Santiago de Compostela, esta tradición se fue extendiendo hasta convertirse en una institución inherente a las propias Universidades europeas.

No conformes con el ya de por sí estamento privilegiado que les otorgaba el fuero estudiantil, algunos estudiantes sienten la necesidad de agruparse y deambular de un centro a otro en busca de los mejores maestros.   Es fácil deducir que una parte de aquellos estudiantes universitarios, utilizaran la Música como “vehículo” de transporte, sustento y posada, a la vez como instrumento y con el expandir de sus inquietudes de juventud, de desenfreno y de burla, cuando no de irreverencia hacia la Iglesia, estamento del cual dependían.

El fenómeno cultural conocido como Goliardismo o de los clérigos vagantes es francés en su origen debido a los focos culturales que desde París y Chartes, principalmente, comenzaron a irradiar hacia toda Europa desde mediados del siglo XII.   Ahora bien, será en España donde a partir de las primeras universidades, un siglo más tarde, asuma las maneras tunantescas que sólo el carácter propio de la picaresca estudiantil española podía conferirle, y que más siete siglos ha sido mantenida por lo que hoy conocemos como TUNAS o ESTUDIANTINAS UNIVERSITARIAS.

El término “Tuna”, posiblemente viene del francés tune (hospicio de mendigos, limosna, Roi de Thunes -Rey de Túnez- o Jefe de vagabundos franceses).  Del portugués “anar a tuna” o “ir a Tuna” que es andar en desregramentos nocturno (frase de Juan Ruiz “escolares que andan nocherniegos”).  Del sentido inicial tonare, tronar, se paso al sentido de sonar estrepitosamente o con énfasis; Lucrecio (tvmpana tenta tonant palmis: suena estrepitosamente los tambores golpeados por las palmas); Plinio (tonare laudes alicuius: hacer resonar las alabanzas de alguno); Marcial (Aspera vel paribus bella tonare modis: cantar con voz de trueno los horrores de la guerra); Una forma derivada intonare la usan Ciceron, Seneca y Plinio en el sentido de tronar con la voz.  Si lo que hacían y siguen haciendo los Tunos, es tocar y cantar, lo lógico es que el verbo tunar signifique cantar y con cierto énfasis, propio de quienes cantan o recitan en la calle.

El diccionario de la Real Academia, en su vigésima edición (1984) dice del termino tuna “vida holgazana, alegre y vagabunda”tunar es “andar vagando en vida holgazana y libre, de lugar en lugar”tunante, participio activo del verbo tunar, es el que tuna, o anda vagando.¿Qué es la Tuna?... Yuntamiento que es fecho d’escolares, trovadores por aver mantenencia andar las tierras e servir las dueñas dellas con cortesanía.   Ansí mesmo es la TUNA escuela de vida, crisol de amigos nuevos e provanza de los ambiguos, palestra de ingenios, urdidora de ensueños...fontana de alegrías y honra de las españas...(“Libro del Buen Tunar" De Emilio de la Cruz y Aguilar).

TunantesEl origen de las Tunas, o más acertadamente de los “Tunos”, es el que identifica a los estudiantes universitarios con los “Sopistas” (predecesores de los actuales Tunos).  Los sopistas eran estudiantes pobres que con su música, simpatía y picardía recorrían figones, conventos, calles y plazas a cambio de un plato de sopa (cosa que les otorgo el nombre, pues se decía que vivían de la sopa boba) y de unas monedas que les ayudaban a costear sus estudios - convirtieron sus coplas en el objeto de un “trueque” por el que recibían de los posaderos “cobijo” y de los mesoneros “sustento”, de ahí que, cuenta la tradición, todo estudiante incluía entre sus pertenencias, cuchara y tenedor de madera, dispuesto a sucumbir ante cualquier manjar – estos utensilios son en la actualidad el símbolo de todas la Tunas.  Cabe señalar que con el tiempo no solo provenían de una condición humilde; sino también de la burguesía y la nobleza quienes adoptaron esta forma de vida.

El nacimiento de la TUNA es paralelo, por lo tanto al de las propias universidades, en donde dentro del ambiente medieval, cualquier manifestación de carácter sagrado, tenía su equivalencia en lo puramente mundanal o secular.   De esta forma, así como los clérigos entonaban canciones a la Virgen María, reina de los cielos, los caballeros enviaban juglares a los castillos de sus damas, los estudiantes hacían lo propio con las mujeres a quienes amaban y pretendían.   Estamos pues, ante la tradicional Ronda o Serenata, y con ello, dando salida a las primeras formaciones de carácter, más puramente tunantesco.   Al mismo tiempo, las actuaciones en bodas y fiestas en general, eran muy bien aceptadas entre las gentes del medioevo, tan necesitadas de compaginar esa dualidad mágica de orar y atender a la vez los placeres mundanos.   Este tipo de presentaciones o conciertos en bodas, es igualmente, otra de las más comunes actividades de la Tuna, y en este caso como forma de sostenimiento principalmente. Cuando anochecía y una vez sonaba la campana de queda o recogida, los estudiantes salían a rondar los balcones para enamorar a las féminas que pretendían.

La primera referencia de los sopistas data del año 1300 y apareció en el “Liber constitutionem” de la Universidad de Lérida, donde se prohibía las rondas nocturnas de los escolares y se condenaba a los rondadores a la perdida de los instrumentos; y figura peculiar donde las haya, lo fue el llamado “Universitas alguacil”, sereno universitario encargado de vigilar a los estudiantes, impedir escándalos estudiantiles, y sobre todo, evitar “rondas” y “Serenatas” nocturnas a doncellas de buen y mal vivir, muy frecuentes en aquellos siglos.

En el año 1348, Alfonso X “El Sabio”, se refiere a los sopistas en “Las Partidas”, diciendo: “Esos escholares que troban y tañen instrumentos para haber mantenencia”.  De la misma época es la obra “Razón de amor y denuestos del agua y el vino”, cuyo autor se retrata en la introducción: “Un escolar la rimo, que siempre dueñas amo”.  Y en ella se alude a las cintas que prenden sobre la capa del escolar, por una de las cuales una dama reconoce al protagonista en la oscuridad de la noche.

El Arcipreste de Hita compuso mas de diez pliegos de cantares para “escolares que andan nocherniegos e para muchos otros por puertas andariegos”, y en su “Libro del buen amor” hace referencia al carácter mendicante de estos estudiantes: “Señor dat a escolar que vos viene a demandar.  Dat limosna o ración faré por vos oración”.

Fue en el siglo XVI cuando se formaron las Tunas tal y como hoy las conocemos.  Los sopistas se acogieron a la “Instrucción para bachilleres de pupilos” dictada en 1538, norma que ofrecía vivienda a los estudiantes mas antiguos, a los que se llamaba “bachilleres de pupilos”, pues además debían apoyar en sus estudios a los bobos o estudiantes nuevos.  Estas casas eran por sus características, habitadas mayoritariamente por los sopistas, y nunca fueron ejemplo para el estudio serio, y así en el libro “La vida del pícaro Guzmán de Alfarache” encontramos: “...No querían ver libro, ni atender a lo que habían venido a la Universidad; jamas se les caían las guitarras de las manos, daban mucho entretenimiento, cantaban muy bueno sonetillos y siempre tenían nuevos, y lo sabían hacer muy bien y pasar el instrumento”.

Así, los pupilos que querían formar parte de las camadas sopistas, se convertían en escuderos de estos a cambio de que les instruyeran en su arte, lo cual permitía a los sopistas llevar una vida similar a la de los estudiantes ricos.  Los nuevos que esto decidían, debido a su inexperiencia, eran el centro de la broma en las correrías de sus maestros, pero una vez terminado el pupilaje, el nuevo era admitido como uno mas, y así en el libro “Historia del la vida del buscón” de Quevedo, se hace referencia a estas costumbres que todavía hoy perduran: “Viva el compañero, y sea admitido en nuestra amistad; goce de las preeminencias de antiguo; pueda tener sarna, andar manchado y padecer el hambre que todos!”.

historiaComo muy bien expresa D. Emilio de La Cruz y Aguilar en sus “Chronicas de la Tuna”“A pesar del paso y cambio de los tiempos, los tunos siguen siendo viva credencial de la juventud de siempre, los mismos antiguos juglares y trovadores escolares que siguen en el mester, los entrañables y nocherniegos universitarios que, desde hace muchos siglos, sucediéndose a si mismos, recorren rondando el mundo, cultivan los instrumentos populares y practican un genero de música entroncada directamente con las albadas medievales o los cantos escolares pobres, testificando así este fenómeno cultural único...”

La vestimenta de los primeros tunos, no difería prácticamente a la de sus compañeros de Universidad; es decir, jubón, gregüescos, taleguilla, calzas, capa española, beca y bigornio, de aspecto muy sobrio y raído, teniendo en cuenta sobre todo, que la Iglesia prohibía toda señal de lujo y ostentación, y que además, en el caso de los tunos, su apariencia de pobres, aunque en algunos casos no lo fueran, les garantizaba mejor la obtención de posada y pecunia.   Por otro lado, la Música en España, y aunque a algunos le cueste reconocerlo, le debe en gran parte a la Tuna, Haber sido la mantenedora de instrumentos tan tradicionales como la bandurria, el laúd o la guitarra, y que de no haber sido por estas formaciones estudiantiles, al igual que por las rondallas, a lo peor hubieran desaparecido.   Con todo, la Tuna, es un fenómeno cultural que parte de las señas de identidad de la propia Universidad Europea, y que incluso, ha sido capaz de exportar a países como Holanda (Eindhoven), Italia, Portugal y sobre todo a casi toda Hispanoamérica.   Precisamente fruto del intercambio recíproco que sostuvo la creación de las primeras universidades en el Nuevo Continente, a partir de la mitad del siglo XVI, la composición musical de nuevos ritmos, formas e instrumentos. Para concluir podemos decir que la Tuna se conserva hasta hoy y estamos en el umbral del siglo XXI, esto indica que es la institución universitaria más antigua y original del mundo – con más de siete siglos de existencia -.  Hoy en día no existe Universidad sin Tuna, la Tuna no es Tuna sin Universidad, la Universidad no es tan Universidad sin Tuna.

El presente texto ha sido compilado del folleto del VIII Certamen de Tunas de Económicas y Empresariales celebrado en Oviedo en 1994 (Texto firmado por Félix Martín Martínez, historiador), de la sinopsis histórica del CD Mujer Mediterránea de la Tuna de Derecho de la Universidad de Alicante; de la Historia de la Tuna de la Pagina Web de la UPV (José Manuel Sendra "Cabezón"), y fragmentos del libro “La Tuna” de D. Emilio de La Cruz y Aguilar.

Se seguirá actualizando con el paso del tiempo, cuanto mas obras o textos sobre la Tuna se encuentren en el andar...   Visita el link "La Tuna" para que puedas explorar mas sobre nuestra Tradición Universitaria...

Recopilador Víctor H. Ascencio - Tuno Cantoro - Cuando era novato entre fines 1998 y comienzos del 2002.

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